Translate

Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de septiembre de 2023

Entrevista: ¿Leer o Escribir? Esa es la Pregunta




En esta entrevista, la mexicana Magda Flores, dirige la conversación de manera ágil para profundizar sobre diferentes aspectos del proceso creativo. 

La publicación fue hecha en su Podcast "Jungla Urbana", que apunta a contribuir al bienestar de las comunidades en la sociedad actual.

Estoy muy feliz con esta entrevista, porque Magda me hizo tan buenas preguntas que me hizo hablar de cosas impensables… 

La foto es del momento en que me hizo la entrevista mientras yo estaba escribiendo en junio de 2023 en Le Boulou, Francia, mi última novela

Aquí en LinkedInd: 

https://www.linkedin.com/posts/ana-victoria-durruty-a9154714_urban-jungle-jungla-urbana-activity-7110255733987778562-pCSC?utm_source=share&utm_medium=member_ios  

O aquí, directo en Spotify:

Urban Jungle - Jungla Urbanaopen.spotify.com

martes, 6 de junio de 2023

Cuentos de Antipódica liberados


                                                                        

                                                                                                            English version


IMAGINARIA

Una mujer imaginaria, en un territorio imaginario de Ultramar, observa sus uñas rojas posarse en un computador personal imaginario. Cada tecla es una vértebra en el relieve de la espalda de su amante imaginario, autor de un ensayo que explora la autoconciencia de su yo imaginario, y que solo es un personaje de una escritora sudaca que crea un relato de destino improbable en la enciclopedia universal imaginada por Alejandro Magno en Egipto y que desaparece de la historia en el preciso momento que se quema la Biblioteca de Alejandría.

No hay autor. No hay ensayo. No hay escritora. No hay microcuento. Hay una calle vacía en Manzanares el Real muy parecida a la de un villorrio chileno. Ambos pueblos se rozan eróticamente en un vértice espacio temporal mientras el Universo no cesa de expandirse hasta que nada ni nadie recuerde ni a Alejandro, su plato de lentejas y su biblioteca bajo las llamas del olvido imaginario.

La sacerdotisa dueña de magia ancestral necesaria para la cópula de los territorios separados por diez mil quinientos diecisiete kilómetros cabecea tironeada por el cansancio y el sueño. Entonces esa mujer imaginaria deja de teclear durante unos breves segundos que nada importan en el planeta imaginario, pero el hombre recostado en la poltrona de su terraza imaginaria despierta sobresaltado de una pesadilla de mil puertas en ninguna de las cuales encuentra a la mujer de sus sueños. La lluvia cae dulce después de la tormenta sobre la Sierra de Madrid. Cuando el hombre imaginario intenta volver a conciliar el sueño, la chilena vuelve a posar sus dedos de uñas largas sobre las letras. Él siente el ritmo de su caricia y cae rendido. La Tierra continúa su viaje por el espacio a la astronómica velocidad de dos millones de kilómetros por hora arrastrada por su destino ineludible.


NARIZ

                                        

El abrigo de cachemira rosa atraía todas las miradas a la entrada del Museo, pero él no actuaba como si fuera el objeto de tanta admiración, curiosidad o simple atracción visual en ese entorno gris y ligeramente oscuro.

Delgado de delgadez a poco de ser enfermiza, los huesos marcaban de modo magnífico la estructura del hermoso tapado que lo cubría desde el cuello hasta los pies dejando ver apenas la punta de las botas de cuero negro y tacón cuadrado.

Tenía un gesto en la boca que revelaba la búsqueda que hacía también con la mirada rebotando por los grupos de personas que comenzaban a copar el espacio del hall de acceso del majestuoso edificio. La luz de la mañana apenas lograba penetrar los enormes arcos antes de perderse en salones solemnes llenos de tanta historia que, si ésta tuviera peso, se hundirían hasta el centro líquido de la Tierra.

Su piel era tan pálida que capturaba el reflejo rosa del abrigo y lo hacía aún más atractivo para los curiosos que lo observaban con disimulo o descaradamente. La total prescindencia del hombre del abrigo rosa alimentó la osadía de los turistas y locales que esa mañana de marzo habían llegado hasta el centro de la ciudad para visitar el famoso edificio y conocer sus valiosas colecciones.

El hombre joven no se percató de la creciente cercanía de las personas vestidas de gris, negro o gris marengo.               

En medio del arremolinamiento, el abrigo rosa palpitaba como el gran pistilo de una flor carnívora de pálidos pétalos temblorosos. Grisáceos y frágiles pétalos humanos.

El silencio se había hecho poderoso en el salón.

Repentinamente un rayo luminoso rompió el ángulo de una ventana que miraba al oriente y atravesó también en completo silencio el salón de acceso  hasta iluminar el rostro del hombre del abrigo rosa.

La flor dejó de palpitar y un suspiro retenido sonó más fuerte de lo que era posible imaginar.

El promontorio de la nariz ocupaba la mayor superficie de la cara y su sola visión hizo retroceder raudos a los indeseados espectadores. Sorprendidos ante este nuevo elemento del espectáculo comenzaron a cuchichear entre ellos. Conocidos y desconocidos sintieron que tenían algún tipo de licencia para hacer de las facciones del joven de rosa un motivo de juicio o análisis.

Aburrido sobremanera, el centro del espectáculo, abrió los brazos y al extender el magnifico tapado se elevó sobre las cabezas homínidas, revoloteó apenas unos segundos y enrumbó hacia El Jardín de las Delicias donde encontró su ubicación perfecta en la famosa obra de El Bosco. 


POR UNA CABEZA

A los quince años me pasó por una cabeza. Antes de trescientos sesenta y cinco días era obvio que me sacaría dos cabezas de ventajas. Y no es que yo fuera un ser humano extremadamente bajo. Tengo una altura bastante promedio, no solo para estándares de mi país, sino que me atrevería a aventurar que a nivel global.

De hecho en muchos ambientes yo era la persona más alta del lugar. 

Aunque finalmente paró de crecer, fue necesario comprar una cama extralarga y modificar la altura de muchos muebles en la cocina y el baño, subir las lámparas para que no se golpeara en la cabeza y requirió horas extras para buscar y, eventualmente, encontrar ropa o calzado adecuado a su talla.

Nunca me inquietó su inserción social, pues parecía siempre feliz y jamás tuvo una anotación negativa en la escuela ni expresó algún reclamo por sufrir bulling ni cualquier tipo de abuso o maltrato.

Me pareció tranquilizador cuando nos presentó a su pareja, una persona de lo más agradable de casi su misma altura. Una noche desvelada por cualquier otra cosa, me asaltó una duda: ¿Dónde había encontrado a su media naranja?

En la universidad todo continuó bastante normal. 

Para su vigésimo primer cumpleaños decidió hacer una celebración en la casa. Distraída en los preparativos solo me percaté de que algo no iba del todo bien cuando llegó el momento de cantar el Feliz Cumpleaños. Con la torta en ambas manos y en puntillas de pie, yo apenas podía sostener la bandeja a una altura apropiada para que quedara a la vista de todos los invitados.

Con mi retoño actuando en la práctica como escudo humano adquirí conciencia de que aquella era una verdadera comunidad de gigantes. Simultáneamente supe que conocía muy poco a mi hijo, que su mundo me resultaba completamente extraño y que los años de silencio solo ocultaban algo que ahora me producía una profunda inquietud.


UN PICAFLOR INQUIETANTE

Aún no era capaz de razonar cuando siendo una criatura comprendí la magia detrás de los picaflores. La velocidad del aleteo, lo diminuto del cuerpo, los colores tornasolados y el apenas perceptible zumbido se me revelaron por mera ciencia infusa como un verdadero milagro de belleza aerodinámica de la naturaleza.

Largas tardes de primavera pasaron por mi vida mientras permanecía absorto contemplando a las pequeñas aves que llegaban a la galería de la casa de mi familia en la rivera sur del río Limarí. Justo antes de que la temperatura resultara poco agradable llegaban los últimos colibríes a decirme buenas noches mientras libaban el néctar de los hibiscos blancos.

Décadas más tarde cuando tuve que plantar el jardín de mi primera casa en las afueras de la ciudad, puse una amplia variedad de especies para atraer a los picaflores. Verbenas, lavandas, malvarrosas, madreselvas, begonias y geranios cubrían todo el frente del ventanal de mi habitación. Despertaba medio embriagado por los aromas al amanecer y me consolaba del tedio de la jornada laboral cada tarde contemplando a mis amigos plumíferos.

Un día en que el atardecer fue particularmente hermoso y la temperatura era perfecta, la realidad sufrió una leve alteración. Entonces, fue él quien comenzó a observarme a mi. Me tomó algunos minutos darme cuenta que las reglas del juego habían cambiado, pero pronto me adapté a la nueva situación. Él cambiaba de posición constantemente así que a veces parecía distraído. Pero no. Sólo estaba completando la imagen cerebral en la que yo era un ser caleidoscópico. Un feo animal atado a un silla detrás de un cristal de regular calidad. Un bípedo casi incoloro, con dientes que le impedían disfrutar de las delicias de las flores. Un torpe mamífero incapaz de volar. Dentro de su pequeño craneo el instinto de sobrevivencia lo tranquilizó pues este humano no representaba peligro alguno para su vida. Me miró directo a los ojos para leer mi propia mente y sintió la nausea de mis miedos y ansiedades. Cuando finalmente pude sostener su mirada leí con todas sus letras lo mucho me despreciaba. 


De "Antipódica". Estos cuentos fueron traducidos al inglés para la presentación realizada en la Embajada de Chile en Londres, el 30 de Mayo de 2023.


ENGLISH VERSION:https://anadurruty.blogspot.com/p/short-stories.html




miércoles, 5 de abril de 2023

Escritora Mestiza


Tres estudios, un poema y un cuento en el análisis de la literatura indigenista, en una visión muy personal de la autora en la búsqueda y el descubrimiento de ser un aporte al debate sobre el mestizaje, el indigenismo y la literatura latino y mesoamericana.


La primera parte aborda un estudio comparativo entre la obra "Los Ríos Profundos" del escritor peruano José Miguel Arguedas y la novela "El Sueño de la Leona" de la escritora chilena, Ana Durruty.

Asimismo incluye un poema sobre el mestizaje y la importancia de lo indígena en la literatura latinoamericana, y un cuento titulado "Piunkiñú", sobre dos amigas en un viaje en búsqueda de la identidad.

Los trabajos fueron presentado en el  I Conversatorio Internacional de Literatura Indigenista realizado como un homenaje al escritor indigenista José María Arguedas, patrono de la promoción 1972 de la unidad escolar Santa Isabel de Huancayo que organizó el encuentro y que fue también estudiante isabelino.


Para comprar "Escritora Mestiza" en Amazon: ESCRITORA MESTIZA

viernes, 24 de febrero de 2023

Postales Emocionales

 



"La lectura del libro Antipódica de Ana Durruty es un viaje por textos que resultan ser vívidos y visuales, generando incluso lo que la autora denomina como 'postales emocionales' para hacer alusión a un cierto tipo de texto que evoca emociones que casi se pueden palpar a través de la lectura", afirma el gestor cultural, profesor Carlos Contreras. Precisa que "la diversidad de lugares y sensaciones que ofrece Antipódica es, sin duda una experiencia de placer estético-literario imperdible".

Carlos Contreras fue el presentador de "Antipódica" en el evento realizado el 16 de febrero de 2023 en la Biblioteca Regional Gabriela Mistral de la Serena.

El acto contó con un público muy compenetrado y cálido que junto al excelente trabajo del presentador, generaron un ambiente perfecto. En ese contexto, encontré lo que considero una definición muy acertada de mis relatos breves: "postales emocionales".

Esta expresión hace alusión al hecho de que mis cuentos breves son composiciones de texto que apelan a los sentidos, que de cierto modo se pueden palpar (como señala el profesor Contreras), escuchar o saborear, y generan sensaciones emocionales de diverso tipo.

También realicé una lectura de uno de los cuentos de Antipódica, "El camino de la seda", cuyo inicio rescaté en el video que subí a YouTube aunque usando de base otro registro realizado durante la actividad.

En el siguiente link puedes verlo: LECTURA CUENTO (Subtitles in English)


domingo, 12 de febrero de 2023

Antipódica en El Ovallino

 

"Antipódica es un libro que hace viajar por diferentes lugares. Pero no es sólo un viaje físico, sino emocional y mental que lleva a experimentar sensaciones y emociones cercanas y lejanas al mismo tiempo, poniéndonos en la piel de cada protagonista porque aún siendo cuentos inventados, son experiencias que podrían pasarnos a cualquiera de nosotros. Totalmente recomendado", expresa la escritora de la Saga Elementales, Nathalie Álvarez, respecto a esta obra que incluye 45 relatos breves.

Nathalie participó en la presentación de Antipódica en Ovalle, provocando profundas reflexiones a la autora con sus agudas preguntas.

El diario local El Ovallino publicó en su portada del viernes 10 de febrero de 2023 la noticia de la jornada inaugural de la Feria del Libro de Ovalle. En ese contexto, incluyó una nota de prensa que registra la opinión sobre la presentación de Antipódica en Ovalle.

Puedes ver la noticia en este link NOTICIA EL OVALLINO





sábado, 11 de febrero de 2023

Escritura y Terruño


El proceso creativo y la experiencia personal, desde el vínculo con mi ciudad natal (Ovalle, Chile) y los desafíos sicológicos que encierra la escritura creativa.

Resumen de la presentación del libro de relatos breves Antipódica, junto a la autora de la Saga Elementales, Nathalie Alvarez en la Feria del Libro de Ovalle, el 9 de febrero de 2023.

La actividad estuvo en el marco de la jornada inaugural de la 23 tradicional Feria del Libro ovallina, y contó con la participación del director del Museo del Limarí, la directora de la Biblioteca Víctor Domingo Silva, y escritores locales como Mario Banic, Sandra Castillo y la poetiza Irina Paz Irarrázaval, entre un público que realizó entusiastas preguntas.

En el siguiente link puedes ver el video, que también tiene subtítulos en inglés:

lunes, 30 de enero de 2023

Creatividad y locura



“Escribir es un acto esquizofrénico”. Sintetizó un día mi editor, que es poeta y además psicoterapeuta junguiano, mientras yo intentaba explicarle el proceso creativo en el que me sumerjo cuando escribo mis relatos breves y mis novelas. Trabajo que además abordo de manera plural, siguiendo los hilos de variados personajes y tramas simultáneamente. De hecho, actualmente llevo en proceso cuatro libros al mismo tiempo, y tengo dos o tres más en barbecho en mis recovecos neuronales como ideas que revolotean ansiosas esperando su momento de pasar de la nada a la vida… de ser un mero pensamiento, a estar plasmadas en letras, palabras, frases, párrafos y capítulos.


"El proceso creativo en literatura, como todo proceso creativo de la mente humana, está pleno de misterios. De modo que intentar explicar sus secretos es una tarea a lo menos ambiciosa, si es que no imposible. Sin embargo, dado que creo firmemente que “la suerte (Fortuna) acompaña a los valientes” -Audentis Fortuna iuvat siguiendo a Virgilio en la Eneida- procuraré avanzar en esa dirección desde mi experiencia y lo que modestamente considero una producción literaria respetable desde que puse uno de mis focos en ella, a partir de los 50 años. Es decir, hace exactamente una década recién cumplida en abril pasado.


"Es un proceso de ponerse en una estado de conciencia alterado. Un verdadero trance en que el autor se vierte en la piel del otro. Llegando incluso a verse, el autor mismo, a través de los ojos del otro. En toda nuestra miseria y nuestra insignificancia y también en nuestra mejor versión de nosotros mismo para usar la terminología del estilo de vida y la autoayuda, en uso en redes sociales".


Estos son los párrafos iniciales de la ponencia que presenté en mayo de 2022 durante los Encuentros Científicos Internacionales de la Real Academia Europea de Doctora, en Cataluña.


Si quieres saber más sobre creatividad y locura, y deseas tener el trabajo completo puedes descargar el PDF de manera gratuita desde mi página web, que he actualizado recién y donde, entre otros cosas, puedes acceder a libros de poesía digitales también de descarga gratuita.


Aquí puedes acceder directo al texto completo:  PÁGINA WEB Ana Durruty









Presentación Antipódica On Line


Transmisión online: Presentación Antipódica



Junto a dos mujeres vinculadas de diferente manera al mundo de la literatura, nos reunimos vía Instagram el 13 de diciembre de 2022 para realizar la presentación online de mi nueva obra: Antipódica.

Antipódica es un libro que presenta 45 relatos breves, llenos de la magia propia de mi imaginario. Los cuentos transcurren en diferentes partes del mundo incluido Gran Bretaña, España y, por supuesto, Ovalle, Chile, y abordan el amor y el desamor en tiempos de pandemia y Tinder, entre otros sorprendentes temas.

Los relatos están escritos con la perspectiva de las antípodas... desde las extremas lejanías geográficas del planeta y desde más allá de los límites de las misteriosas y muchas veces inquietantes profundidades de la mente.

El libro está dedicado a las víctimas del Covid-19, que cambió la vida de todos los seres humanos en los albores del siglo 21, de múltiples, innumerables e inesperadas maneras.

Claudia Yagnam, es la artista chilena autora de “Burka”, la obra que ilustra magníficamente la portada de este libro. La obra ganó en 2022 un importante premio nacional de mujeres pintoras chilenas.

La presentación de Antipódica  el 13 de diciembre fue hecha desde Barcelona y me reuní online con la poetiza Amely Duvachelle y la bookstagramer @letrasenlacama / @yaribooks_ig

El libro será presentado presencialmente en la jornada inaugural de la Feria del Libro de Ovalle el 9 de febrero y en la Biblioteca Gabriela Mistral de La Serena el 16 de febrero.

La lectura bilingüe en Londres será el 15 de marzo a las 6 pm. El lugar está por definirse.

Próximas presentaciones en Santiago de Chile, Buenos Aires y España. 

Presentación Antipódica

Comprar ANTIPÓDICA AMAZON

martes, 18 de octubre de 2022

El Viaje Liberador de Diva la Bella - Viena a Nueva York



Todos los días las hormigas cabezonas cumplen su estricta rutina austriaca. Ellas han cumplido su misión generación tras generación en la hermosa Viena y pasean por la ciudad con mucho orgullo sus grandes cabezas adornadas con pequeñas coronas de oro.


Ellas marchan ordenadas y pacíficas en busca de deliciosos pasteles y sabrosos bocadillos de comida. Todo debe estar en orden antes de la llegada del duro invierno, de los días cortos y la nieve peligrosa.


Todas las hormigas cabezonas de Viena parecen muy ajetreadas esas doradas jornadas otoñales. Todas… menos una de ellas.


Diva la Bella tiene ojos soñadores y a veces pierde el ritmo de la marcha cuando mira distraída las aguas del río Danubio que atraviesa plácido la antigua ciudad imperial.


Un día, finalmente Diva decide abandonar la marcha y, en cambio, toma rumbo al río. Se detiene, entonces, en la orilla a observar con más detención el ir y venir de los barcos llenos de turistas que hablan lenguas ininteligibles en voz alta y aguda.


-¿Adónde irán? -se pregunta la joven hormiga mientras acomodaba la pequeña corona brillante sobre su enorme cabeza. Y comienza a soñar despierta imaginando otros mundos, lejanos y diferentes. Un leve sobresalto anida en su pecho y siente el llamado de la aventura y lo desconocido.


Desde aquel día Diva la Bella se siente inquieta y a veces despierta en las noches imaginando llanuras verdes, cielos cristalinos y árboles frondosos y aromáticos. Una voz crece día tras día en su corazón y la anima a seguir sus sueños. Otra voz, cada día más pequeña le advierte el peligro de abandonar los territorios conocidos desde tiempos ancestrales por las hormigas cabezonas. 


Una mañana ya en las proximidades del invierno, cuando la voz de la comodidad de lo conocido casi ha desaparecido en sus oídos y su mente, Diva comprende que no puede seguir esperando más. Que debe tomar la decisión ahora, o después sería demasiado tarde. Revisa aquellas cosas que podría arrastrar para su viaje, pero decide ir sin peso alguno extra. Libre y liviana como el aire. Sale tranquila y decidida en dirección a los puertos de embarque y apenas ve una gran caja llena de frutas, trepa y se acomoda lo mejor posible entre manzanas, peras y naranjas.


A mediodía despierta con el sonido de los motores y el olor de la fruta fresca. Camina un poco somnolienta después de la siesta y se sienta sobre un grueso cordel. Sus piececitos cuelgan balanceándose en el aire mientras el barco zarpa y comienza a avanzar por el Danubio. El atardecer pinta de suaves colores tostados el perfil de los edificios centenarios de Viena. Diva se siente inquieta, un poco ansiosa pero también ilusionada mientras se aleja de todo su mundo conocido.


Antes de ir a dormir la hormiga cabezona alcanza a ver las luces de la noche de Bratislava, la discreta y hermosa capital de Eslovaquia que reposa sobre las riberas del Danubio. A la mañana siguiente muy temprano escucha el aullido de la bocina del barco y sorprendida ve asomarse otra gran ciudad.


Budapest es magnífica en su despliegue a ambos lados del río. Fue capital imperial al igual que Viena y su majestuosidad honra a los húngaros. Diva observa sorprendida la belleza de la ciudad más importante de Hungría. Pronto disfruta mientras la luz de la media mañana rebota en el agua calma y pinta de amarillo pálido las fachadas de los edificios.


Diva la Bella se siente más segura de su decisión cada día. El mundo parece maravilloso y ella recibe cada nueva experiencia con alegría. Se pregunta qué habrá más allá y a veces, solo a veces, recuerda con nostalgia a la ahora tan lejana Viena.


Un día el cielo desata su furia y el barco debe combatir las olas y el viento enfurecidos. Diva no se atreve a salir de la caja de fruta y aunque tiene hambre tampoco come ese día porque está totalmente enferma por el movimiento y la angustia que le cierra el estómago.


Cuando la tormenta finalmente pasa la hormiga cabezona sale nuevamente a observar el paisaje, pero entonces descubre que no hay tierra cerca del barco y que la inmensidad del gran océano se extiende por todo el horizonte. Diva abre su corazón a nuevas emociones. Durante muchos días al despertar contempla al mar majestuoso sin orillas.


Con el paso de los días, la fruta comienza a escasear e incluso algunas peras están podridas y hediondas. Las jornadas son muy frías en la cubierta del barco. Pocos minutos después de sentarse a observar las gaviotas chillonas o las nubes rosa que reposan donde el cielo y el mar se unen en la distancia, los tiritones la impulsan a volver medio helada a su refugio, ahora maloliente. Diva pasa de la felicidad de tener una nueva experiencia, a la inquietud de lo desconocido y ahora palpita en su pecho un cierto temor que nunca antes sintió ante la posibilidad de no tener suficientes alimentos para sobrevivir. 


Mirando el mar con desesperanza, Diva pierde la cuenta de los días; pero una tarde observa unos hermosos delfines saltando alrededor del barco y su corazón siente  alivio. Intuye que algo nuevo y bueno va a suceder. ¡Y pronto!


Tras una noche serena, despierta con el ajetreo de los pasajeros excitados por la cercanía de un puerto en el horizonte. Diva la Bella se mira coqueta en el reflejo de una gota de agua de mar antes de salir a cubierta. Tras comprobar que su corona está bien puesta y sus antenas relucen, se encamina al lugar al que todos se dirigen en medio del alboroto.


Una línea de altos edificios dibuja el contorno de una ciudad magnífica. La hormiga abre sorprendida sus ojos. Es un paisaje bellísimo y vale toda la ansiedad que ha sufrido en el largo viaje. La luz del amanecer proyecta haces luminosos, sutilmente anaranjados, sobre las calles. Las avenidas aun grises están apenas delineadas por el perfil de las construcciones y la frecuencia de los faros rojos y blancos de los automóviles. Una magnifica estatua, con una antorcha en el brazo en alto les da la bienvenida a Nueva York. 



Diva la Bella siente como el éxtasis del triunfo de la esperanza sobre el miedo y la duda, recorre su menudo cuerpo de hormiga cabezona. Aunque la gran ciudad no se asimila a los paisajes de sus sueños, antes sus ojos parece incluso mejor. Ella, ha roto las cadenas de la conformidad que la ataban a Viena y ahora recibe el premio mayor en el juego de la vida: la felicidad que produce la libertad de ser capaces de recorrer nuestros propios caminos y tener nuestras propias victorias.



Cuentos para niñas y niños



Este cuento, como otros cuentos infantiles que he escrito, están inspirados en las noches que he compartido con mis nietos al momento de hacerlos dormir. Todo niño merece recibir esta cariñosa atención. Espero que muchas madres, padres, abuelas y abuelos, e incluso bisabuelos, puedan leer este cuento a sus nietas y nietos. Y que este cuento inspire a los pequeños a atreverse en la vida a salir de sus zonas de confort y luchar por sus sueños. Y eventualmente, también inspire a madres y mujeres que leen este relato a esos pequeños...





sábado, 8 de octubre de 2022

Yo no soy muda


Yo tengo una voz.

Una voz alta, profunda que más de alguna vez más de alguien ha considerado demasiado alta o demasiado dura o, incluso, demasiado chillona.

Yo tengo una voz también a través de la escritura.

Una voz reflexiva, rebelde y libre. 

A fin de cuentas soy una mujer con dos voces. 

Mi voz primera, mi voz de mujer, ha sonado desde muy niña, desde la escuela primaria, y aún no se ha apagado más de cincuenta años desde entonces a la fecha. Muchas personas me han dicho que tuve suerte de poder hablar y yo lo creo. Pero asimismo pienso que fui perseverante, trabajadora y valiente. Sobretodo, tomé muy temprano el riesgo de ser libre. De ser libre para andar caminos propios y decir lo que pienso. De ser libre para asumir las consecuencias y sobretodo los costos. Porque tener la voz alta tiene costos. El más importante de todos... una igualmente sonora soledad.

Mi voz segunda, necesitó más tiempo para expresarse. Recién adquirió forma, textura y volumen al atravesar las pesadas puertas de los cincuenta años de edad. Fue en aquellas fechas en que inicié el camino tardío de la literatura. Llevaba ya varios, probablemente sobre 5 y menos de diez libros de no ficción en el cuerpo y me pesaba. Me dolía no seguir el llamado de mi voz creativa, de mi voz hipersensible que clamaba por expresarse en relatos breves, cortos, medianos y largos, en cuentos y novelas, y en muchas otras formas literarias que amo. Pronto apareció "Cínica", mi primera publicación literaria, con sus cuentos provocativos y evocadores. Muchos de ellos ya murmuraban sobre secretos femeninos silenciados.

Luego vendría "El sueño de la leona" con la voz de mujeres a través de casi cinco siglos, y en 2020 finalmente "Mudita", donde la protagonista rompe el silencio de toda una vida para contar esas cosas que las mujeres callan...

La novela corta "Mudita" me ha dado grandes satisfacciones. Para mí la mayor de ellas ha sido el testimonio de algunas mujeres que me han tocado el alma. Mujeres que sienten que han vivido procesos similares. Mujeres que hicieron del silencio una forma de vida. O un método de sobrevivencia. Mujeres que alguna vez fueron o siguen siendo mudas... y que han encontrado en esta obra una voz, una liberación o al menos la sensación de que no han sido las únicas y que de alguna manera, ahora, a través de estas páginas, tienen una voz que rompe su propio silencio, cuenta su historia y sus pesares, aquellos con los que han cargado demasiado tiempo.

Entonces, me siento feliz de tener dos voces. Dos voces para poder decir lo que pienso, lo que siento y lo que mi imaginación me permite crear, con la libertad de ser mujer y escritora. 

"Mudita" está disponible en versión digital e impresa en Amazon:  

Comprar Mudita

https://www.amazon.com/dp/B08GB23Q84/ref=cm_sw_em_r_mt_dp_VYR735VKH145F7SBN0MG




lunes, 26 de septiembre de 2022

Conexión Ancestral


"'¡Qué hermosura! ¡Qué armonía!' sentía que gritaba su espíritu liberado por las fuerzas de la naturaleza, aunque estuviera presa momentáneamente en esa habitación junto a él. Supo que lo cerros se regocijaban de la humedad, los bulbos iban a florecer apenas unos meses más tarde, que este año los quiscos brotarían en carnosas flores rojas y blancas y los chaguales amarillarían, en una fiesta de la primavera, aromática y bullente de insectos polarizadores, velludos y adormilados por el calor".

Esta escena transcurre en Combarbalá, una ciudad cordillerana y mineral del norte de Chile. Es la voz de Dominga del Rosario, undécima de las doce mujeres protagonistas de la saga femenina de la novela "El sueño de la leona".
 

martes, 13 de septiembre de 2022

Raíces de mi escritura





 "La niebla del norte me salió a recibir cuando enfrenté la entrada a la desembocadura del río Limarí desde la costa, entre el bosque de Fray Jorge y las alturas de Talinay. Me sumergí en ella en mi enorme zancudo de fierro, zumbando como loco y con visibilidad cercana a cero. Faltaban unas pocas millas para aterrizar en la hacienda y allá arriba el Sol se burlaba de mis esfuerzos por sobrevolar la húmeda camanchaca que me envolvía. El sonido de los motores era aún más solitario en ese mar blanco y blando en que flotaba transportado por la incerteza".

(De "Piloto", cuento del libro "Luna de Burdel")


Mi padre tenía una imaginación fértil y un profundo amor por las tradiciones de mi país.

Heredé ambas características de él, y ambas son parte de mi proceso literario y de mis libros. “El sueño de la leona” tiene profundas raíces en mi zona natal en el Norte de Chile.

Asimismo parte importante de mis otras obras literarias, novelas y cuentos, tienen ecos y reflejos de ese Norte de Chile en que nací y crecí. Es una fuente permanente de inspiración. Esa resonancia muchas veces se mezcla con mis experiencias en otros países y, entonces, mis textos se vuelven eclécticos bajo la influencia de la magia de la reverberancia de la luz del semidesierto chileno.

Al celebrarse la Fiesta de la Independencia de Chile, he querido hacer un homenaje a mis raíces, que tanta influencia toienen en mi literatura.

En la foto superior mi padre, Fernando Durruty Alfonso. Abajo, yo al igual que mi padre, luciendo el sombrero de “huaso” o “huasa”, parte del traje típico nacional de Chile.










martes, 27 de julio de 2021

Plus Ultra








Corrí, corrí como una loca, detrás de ti, le estaba explicando la mujer mientras jadeaba. Sólo entonces, él se detuvo y miró hacia al costado, con una mirada desconocida. Desentrañó el hondo significado de las palabras perdidas en el recodo anterior del tiempo. Recordó tantas de aquellas cosas que había olvidado con escrupulosa paciencia, para que nunca, nunca jamás, le volvieran a atormentar.
Pero, fue también en ese preciso minuto en que se miró a sí mismo y descubrió que se había perdonado. El hombre sintió cómo sus ojos claros se vaciaban en un desconocido mar de alivio. Detuvo sus pasos, anhelando que ese gesto pudiera congelar el tiempo. Se sentó en la acera, apoyó sus hombros en el poste del alumbrado público y dobló sus rodillas hasta rodearlas completamente con sus brazos. Mientras se aclaraba su visión contempló con serenidad el tatuaje en el antebrazo derecho, lamentando no haberse hecho aquel que quería grabar en la parte superior. Tantos años atrás tuvo en algún momento la imagen clarísima del escudo de la España del Generalísimo Franco que iba a imprimir en su piel. Luego, ocurrió algo extraño. Rememoró con dolor, diez años después, la tarde en que ella nunca más volvió. Partió como llegó, inesperada y avasalladora. Tan efímera, que durante largos meses pensó que había sido irreal. Con el paso de los años, se preguntó si ella lo recordaría. Si él habría sido real para ella. Al final únicamente quedó la frase que la mujer le pidió que guardara, te has ganado un lugar en los buenos momentos de mi vida. Siempre tendrás un lugar en mi corazón. El día en que el hombre cumplió cincuenta años, buscó hasta encontrar los datos de la mujer. Cuando llegó a su puerta en ese pueblo del norte, tras viajar atravesando casi todo el país, comprendió que la señora de sesenta años que regaba el jardín no lo reconocía. La miró con sus tristes y profundos ojos de cielo y comenzó a desandar el camino. Corrí, corrí como una loca detrás de ti, le estaba explicando la mujer mientras lo observaba, sentado allí en plena calle. El sol se descolgaba sin piedad esa tarde de mayo. Ella se agachó hasta quedar reclinada de rodillas junto a él. Comenzó a desabotonar su blusa amarilla que se deslizó por un costado de su cuerpo, dejando al descubierto su femenino hombro derecho. Luego giró lentamente, para mostrarle a él, un escudo de España, en el que se leía con claridad Plus Ultra. Más Allá.


(Cuento de libro "Cínica").