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viernes, 29 de septiembre de 2023

Entrevista: ¿Leer o Escribir? Esa es la Pregunta




En esta entrevista, la mexicana Magda Flores, dirige la conversación de manera ágil para profundizar sobre diferentes aspectos del proceso creativo. 

La publicación fue hecha en su Podcast "Jungla Urbana", que apunta a contribuir al bienestar de las comunidades en la sociedad actual.

Estoy muy feliz con esta entrevista, porque Magda me hizo tan buenas preguntas que me hizo hablar de cosas impensables… 

La foto es del momento en que me hizo la entrevista mientras yo estaba escribiendo en junio de 2023 en Le Boulou, Francia, mi última novela

Aquí en LinkedInd: 

https://www.linkedin.com/posts/ana-victoria-durruty-a9154714_urban-jungle-jungla-urbana-activity-7110255733987778562-pCSC?utm_source=share&utm_medium=member_ios  

O aquí, directo en Spotify:

Urban Jungle - Jungla Urbanaopen.spotify.com

viernes, 24 de febrero de 2023

Libro con Destino Errante


 

Columna de Opinión de Ana Durruty en que explora vínculos con la zona sur de Chule, más específicamente Pucón.





Fellow of the Royal Society of Arts


Casa RSA

Quiero compartir el honor de haber sido aceptada como miembro asociado (fellow) de la Royal Society for the Encouragement of Arts, Manufactures and Commerce.


Más conocida como Royal Society of Arts (RSA), esta tradicional sociedad británica fue fundada en 1754 y entre sus miembros más notables se encuentran Benjamin Franklin, Adam Smith, Stephen Hawking y Charles Dickens.

Estuve en la Casa de RSA en Londres en agosto 2022 y me encantó el concepto de colaboración para un mundo mejor que promueven a través de sus asociados.

En efecto ser asociado permite tener acceso a una amplia gama de oportunidades, que incluyen conectarse, conversar y colaborar con una diversa red global de innovadores, emprendedores y creadores de cambios, que trabajan juntos para tomar medidas colectivas para resolver los desafíos de nuestro tiempo.

También es posible participar y asociarse con el trabajo pionero de investigación y diseño realizado a través de los programas principales. 

ANA VICTORIA DURRUTY - LinkedIn



 

viernes, 9 de diciembre de 2022

La materia de que estoy hecha




La materia de que estoy hecha 
huele a silencio milenario 
y a sangre fresca de multípara.

La materia que ha formado mis huesos y mis venas 
y la oquedad de mis ojos 
es dolor de niña sin infancia
de nómade sin destino 

La materia de que estoy hecha es oscura y luminosa
dulce y amarga
jugosa y agria
y grumoso requesón lechoso 
mero anuncio de sustancia añeja.

Leve y frágil hasta que se torna mortal lanceta de avispa.

Mi naturaleza tiene aroma de rosas y vainilla azucarada 
suave y húmeda antes del coito salvaje.

Mis pesadillas nacieron antes que mis sueños 
cuando aún saboreaba el líquido amniótico en el vientre de mi madre.

Soy materia de polvo de los Pirineos fecundado en salares de las altiplanicies mesoamericanas.

Mi piel toda fue curtida bajo las boreales aun antes de poblarse las tierras que separan las mareas pacíficas de las atlánticas.

Y mis ojos tienen impresa la luz mediterránea
que baña la cuna de los romanos mientras Baco pinta mis uñas con el color del vino viejo. 

Ares se goza en la batalla de mi corazón y mi mente
donde ha plantado la semilla que brota en pálida desdicha perenne
fertil de culpa.

La materia de la que estoy hecha sabe a abandono triturado por la fuerza de la sobrevivencia 
a tripas que fueron corazón.

Mis labios besan la culpa con pasión de demente y ansiedad de iluminada.

La vida se nos va 
y la materia de la que estoy hecha clama por volver a sus fueros 
y causar el caos de la dispersión.

Toda coherencia amenazada 
por la inocente ley de la vida.

Lluvia escasa y prudente espera.

La palabra final del dios de los dioses
que se compadece de tanta locura
y tanta lucha
y tanto dolor 
y tanto abandono

Porque la materia de la que estoy hecha no fue hecha para ser amada.

Porque la materia de la que estoy hecha fue hecha para ser liberada
como polen de flor homínida
que se esparce en miles de genes sobre la superficie de un planeta entero
de una eternidad sin príncipio ni fin 
de una dimensión cósmica celestial y carnea
espiritual y animal
sin inicio y sin final

Porque la materia de la que estoy hecha lleva condena inscrita y fecha de expiración
diseminación 
en diminutas partículas que un otro yo
llevara en sus genes también ajenos
o en su estómago después de comer pastel de chocolate 
o en una lágrima sin mucho destino o en el aire que respira 
o en la sinapsis que todo lo explica 
y que nada explica.

Yo soy materia de deseo, de olvido y gloria ajena.

Yo soy y no soy materia.



martes, 18 de octubre de 2022

El Viaje Liberador de Diva la Bella - Viena a Nueva York



Todos los días las hormigas cabezonas cumplen su estricta rutina austriaca. Ellas han cumplido su misión generación tras generación en la hermosa Viena y pasean por la ciudad con mucho orgullo sus grandes cabezas adornadas con pequeñas coronas de oro.


Ellas marchan ordenadas y pacíficas en busca de deliciosos pasteles y sabrosos bocadillos de comida. Todo debe estar en orden antes de la llegada del duro invierno, de los días cortos y la nieve peligrosa.


Todas las hormigas cabezonas de Viena parecen muy ajetreadas esas doradas jornadas otoñales. Todas… menos una de ellas.


Diva la Bella tiene ojos soñadores y a veces pierde el ritmo de la marcha cuando mira distraída las aguas del río Danubio que atraviesa plácido la antigua ciudad imperial.


Un día, finalmente Diva decide abandonar la marcha y, en cambio, toma rumbo al río. Se detiene, entonces, en la orilla a observar con más detención el ir y venir de los barcos llenos de turistas que hablan lenguas ininteligibles en voz alta y aguda.


-¿Adónde irán? -se pregunta la joven hormiga mientras acomodaba la pequeña corona brillante sobre su enorme cabeza. Y comienza a soñar despierta imaginando otros mundos, lejanos y diferentes. Un leve sobresalto anida en su pecho y siente el llamado de la aventura y lo desconocido.


Desde aquel día Diva la Bella se siente inquieta y a veces despierta en las noches imaginando llanuras verdes, cielos cristalinos y árboles frondosos y aromáticos. Una voz crece día tras día en su corazón y la anima a seguir sus sueños. Otra voz, cada día más pequeña le advierte el peligro de abandonar los territorios conocidos desde tiempos ancestrales por las hormigas cabezonas. 


Una mañana ya en las proximidades del invierno, cuando la voz de la comodidad de lo conocido casi ha desaparecido en sus oídos y su mente, Diva comprende que no puede seguir esperando más. Que debe tomar la decisión ahora, o después sería demasiado tarde. Revisa aquellas cosas que podría arrastrar para su viaje, pero decide ir sin peso alguno extra. Libre y liviana como el aire. Sale tranquila y decidida en dirección a los puertos de embarque y apenas ve una gran caja llena de frutas, trepa y se acomoda lo mejor posible entre manzanas, peras y naranjas.


A mediodía despierta con el sonido de los motores y el olor de la fruta fresca. Camina un poco somnolienta después de la siesta y se sienta sobre un grueso cordel. Sus piececitos cuelgan balanceándose en el aire mientras el barco zarpa y comienza a avanzar por el Danubio. El atardecer pinta de suaves colores tostados el perfil de los edificios centenarios de Viena. Diva se siente inquieta, un poco ansiosa pero también ilusionada mientras se aleja de todo su mundo conocido.


Antes de ir a dormir la hormiga cabezona alcanza a ver las luces de la noche de Bratislava, la discreta y hermosa capital de Eslovaquia que reposa sobre las riberas del Danubio. A la mañana siguiente muy temprano escucha el aullido de la bocina del barco y sorprendida ve asomarse otra gran ciudad.


Budapest es magnífica en su despliegue a ambos lados del río. Fue capital imperial al igual que Viena y su majestuosidad honra a los húngaros. Diva observa sorprendida la belleza de la ciudad más importante de Hungría. Pronto disfruta mientras la luz de la media mañana rebota en el agua calma y pinta de amarillo pálido las fachadas de los edificios.


Diva la Bella se siente más segura de su decisión cada día. El mundo parece maravilloso y ella recibe cada nueva experiencia con alegría. Se pregunta qué habrá más allá y a veces, solo a veces, recuerda con nostalgia a la ahora tan lejana Viena.


Un día el cielo desata su furia y el barco debe combatir las olas y el viento enfurecidos. Diva no se atreve a salir de la caja de fruta y aunque tiene hambre tampoco come ese día porque está totalmente enferma por el movimiento y la angustia que le cierra el estómago.


Cuando la tormenta finalmente pasa la hormiga cabezona sale nuevamente a observar el paisaje, pero entonces descubre que no hay tierra cerca del barco y que la inmensidad del gran océano se extiende por todo el horizonte. Diva abre su corazón a nuevas emociones. Durante muchos días al despertar contempla al mar majestuoso sin orillas.


Con el paso de los días, la fruta comienza a escasear e incluso algunas peras están podridas y hediondas. Las jornadas son muy frías en la cubierta del barco. Pocos minutos después de sentarse a observar las gaviotas chillonas o las nubes rosa que reposan donde el cielo y el mar se unen en la distancia, los tiritones la impulsan a volver medio helada a su refugio, ahora maloliente. Diva pasa de la felicidad de tener una nueva experiencia, a la inquietud de lo desconocido y ahora palpita en su pecho un cierto temor que nunca antes sintió ante la posibilidad de no tener suficientes alimentos para sobrevivir. 


Mirando el mar con desesperanza, Diva pierde la cuenta de los días; pero una tarde observa unos hermosos delfines saltando alrededor del barco y su corazón siente  alivio. Intuye que algo nuevo y bueno va a suceder. ¡Y pronto!


Tras una noche serena, despierta con el ajetreo de los pasajeros excitados por la cercanía de un puerto en el horizonte. Diva la Bella se mira coqueta en el reflejo de una gota de agua de mar antes de salir a cubierta. Tras comprobar que su corona está bien puesta y sus antenas relucen, se encamina al lugar al que todos se dirigen en medio del alboroto.


Una línea de altos edificios dibuja el contorno de una ciudad magnífica. La hormiga abre sorprendida sus ojos. Es un paisaje bellísimo y vale toda la ansiedad que ha sufrido en el largo viaje. La luz del amanecer proyecta haces luminosos, sutilmente anaranjados, sobre las calles. Las avenidas aun grises están apenas delineadas por el perfil de las construcciones y la frecuencia de los faros rojos y blancos de los automóviles. Una magnifica estatua, con una antorcha en el brazo en alto les da la bienvenida a Nueva York. 



Diva la Bella siente como el éxtasis del triunfo de la esperanza sobre el miedo y la duda, recorre su menudo cuerpo de hormiga cabezona. Aunque la gran ciudad no se asimila a los paisajes de sus sueños, antes sus ojos parece incluso mejor. Ella, ha roto las cadenas de la conformidad que la ataban a Viena y ahora recibe el premio mayor en el juego de la vida: la felicidad que produce la libertad de ser capaces de recorrer nuestros propios caminos y tener nuestras propias victorias.



Cuentos para niñas y niños



Este cuento, como otros cuentos infantiles que he escrito, están inspirados en las noches que he compartido con mis nietos al momento de hacerlos dormir. Todo niño merece recibir esta cariñosa atención. Espero que muchas madres, padres, abuelas y abuelos, e incluso bisabuelos, puedan leer este cuento a sus nietas y nietos. Y que este cuento inspire a los pequeños a atreverse en la vida a salir de sus zonas de confort y luchar por sus sueños. Y eventualmente, también inspire a madres y mujeres que leen este relato a esos pequeños...





lunes, 26 de septiembre de 2022

Conexión Ancestral


"'¡Qué hermosura! ¡Qué armonía!' sentía que gritaba su espíritu liberado por las fuerzas de la naturaleza, aunque estuviera presa momentáneamente en esa habitación junto a él. Supo que lo cerros se regocijaban de la humedad, los bulbos iban a florecer apenas unos meses más tarde, que este año los quiscos brotarían en carnosas flores rojas y blancas y los chaguales amarillarían, en una fiesta de la primavera, aromática y bullente de insectos polarizadores, velludos y adormilados por el calor".

Esta escena transcurre en Combarbalá, una ciudad cordillerana y mineral del norte de Chile. Es la voz de Dominga del Rosario, undécima de las doce mujeres protagonistas de la saga femenina de la novela "El sueño de la leona".
 

viernes, 18 de marzo de 2022

No hay memoria

Los viejos amores

han caído en un pozo oscuro

de deseos muertos

No hay memoria

No hay resurrección


Los rostros del pasado

se fundieron en piedras centenarias

cuaternarias

de desierto latinoamericano

No hay deseo

No hay dolor


La libido ancestral

se ha vuelto insaciable

luminosa

dueña de días breves

No hay pudor

No hay secretos


Los amores nuevos

beben la melancolía vertiginosa

de un pasado amenazante

No hay certezas

No existe el tiempo



martes, 6 de abril de 2021

Detrás de la Autora

 La Biblioteca Gabriela Mistral de La Serena me invitó a participar del proyecto "Narrativas Regionales".

Mientras queda publicado el video completo, hice un resumen como adelanto.

Espero que les guste. ¡No olviden dejarme sus comentarios"




viernes, 31 de julio de 2020

La noche de los jilgueros

Sotaquí, Chile. Foto: Ana V. Durruty


Dos veces chocó el jilguero contra el ventanal. Era una pequeña ave en sus primeros y atontados intentos después de salir del nido en la primaveral tarde de octubre. Su pecho amarillento, brilló como el oro iluminado por el sol y en su vuelo apremiado podía presentirse el palpitar del diminuto corazón al borde de quedar paralizado por el pánico.

-Hay días para morir al mediodía, -murmuró la anciana, que continuó divertida por el sonido de sus palabras: -me salió verso sin mayor esfuerzo.
-Abuela, a veces parece que invitaras a la muerte.
-Niña, hay que saber leer las señales del destino…
-¿Y eso se aprende? -respondió Jacinta que andaba en los curiosos diez años. La dulce colorina de mirada penetrante, reposaba sentada frente a la anciana, las manos entretenidas pintando flores infantiles con sus lápices de colores.
- Eso se sabe. Eso se intuye. Nadie te puede enseñar lo que no eres capaz de aprender por ti misma, Jacinta.

Luego, ambas siguieron en silencio. Una bordando el mantel rojo con rosas blancas y la otra dibujando en la hoja papel que se iba saturando de detalles a medida que transcurrían los minutos.

Más tarde, mucho después del almuerzo, el té de las cinco e incluso la cena, cuando la noche cayó sobre el valle y cubrió el pueblo de Sotaquí, la Muerte se detuvo a mirar por la ventana, y observó la plumita de jilguero que había quedado frágil y leve sobre el marco de madera. Tomó la señal entre sus huesudos y sabios dedos y siendo la medianoche exacta la depositó con sumo cuidado sobre la frente arrugada de la anciana.
  

(Sotaquí, Chile)

 (Luna de Burdel)

La Precariedad de las Mariposas



Foto: Ana V. Durruty

Nada es más precario que una mariposa amarilla justo antes del atardecer.

En Antofagasta, la ciudad maldita en medio del desierto, no hay muchas mariposas. Ni siquiera hay muchas arañas. El único bicho que acecha a los humanos es una plaga de pulgas odiosas que trepa por los zapatos y las bastillas donde se instalan ociosas a la espera del mejor momento para atacar las canillas.

Los hombres y mujeres del norte saben qué hacer cuando hace mucho calor y las pulgas organizan su zafarrancho de ataque. Por eso José se pone bruscamente de pie cuando advierte que lleva demasiado tiempo sentado en el banco de la plaza de calle Angamos. A él, como a tantos otros, el dinero del cobre le puso zapatillas de marca, pantalones largos de buena tela, anteojos de sol a la moda y loción masculina con esencia de pino. También le dio un vehículo del último año, una mujer consumista y un par de retoños insaciables, gorditos a punta de caramelos, bebidas azucaradas y muchas horas de televisión satelital.

El Pacífico acompaña al hombre joven y perfumado, durante unos ciento veinte kilómetros, en su ruta serpenteante antes de llegar a Gatico, una de las pocas caletas desparramadas en la costa entre Antofagasta y Tocopilla, a la vera del desierto más árido del planeta.

Se baja del jeep negro y camina unos pasos acercándose al mar. Sobre el roquerío se han ido apilando cientos de conchas de moluscos y la pestilencia precede al descubrimiento de la presencia de un mariscador con los pantalones arremangados, el torso desnudo y las manos callosas. Trabaja escarbando con afán machas y lapas, y tiene las uñas partidas y las cutículas teñidas con manchas violeta producto de la extracción de los excrementos de los animalejos.

El hombre levanta la mirada sólo cuando el recién llegado está suficientemente cerca para escucharlo sin tener que alzar la voz.

-Hola hijo ¿qué te trae por aquí?, dice clavando los ojos negros sobre José.

Una mariposa amarilla dibuja su sombra en la tarde. Antes de que el hijo responda, alza el vuelo y se pierde aleteando hacia la playa cercana. De pronto, hace un giro, se eleva y toma la senda hacia los cerros que el sol ha pintado de múltiples colores.


Antofagasta, Chile
(Luna de Burdel)

Antes


Foto: Ana Durruty


En un rincón del pensamiento de Dios
Antes de ser vaginal
Fortuita
Antes de migrar fugaz
Hacía la luz insoportable de la existencia
Antes de quedar atrapada
En la luz y la sal
En la sombra y la miel
Ya entonces
Antes aún
Temía
Con temor lacerante
Agudo
Con la lucidez terrible
De intuición pura
De la inconsciencia plena
Del ser
Y del comenzar a no ser
Había de nacer entonces
Y ya palpitaba la angustia primaria
Del dolor antes de saber que era un ser que llegaría a saber que nunca sabría todo lo que se podía saber.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Poesía ausente

Pucón - Chile

La poesía se ha ido
cerrado la puerta
y me ha mirado
con ojos desconfiados
de vieja sabia 
medio moribunda.


Una mariposa imposible
despliega sus tristes alas
antes de la noche
oscura
la desolación ocupa
un lugar privilegiado en el
palco de la desdicha abandonada.


No hay música
Ni quejidos
Ni murmullos
En silencio las palabras tiritan
de frío y de un miedo de muerte.


La uña roja descascarada
del amor 
rasga la mañana. 
El horizonte
enrojece 
pálido de afectos.


Un corazón da su último latido antes de olvidar
que supo amar.


No hay poesía en el nuevo día
eros y Thanatos observan atónitos
niños desnudos de palabras
sin letras ni idiomas
sin ritmo ni placer ni agonía.


domingo, 19 de junio de 2016

Gritos


Te escribo ahora
desde la poesía de la muerte
las puertas que fueron
abiertas
serán cerradas
para dar cobijo al olvido
irrenunciable.

Un corazón abierto en llamas
aguardó
la consumación del
fuego por el fuego
sin embargo
no hay mucho
de que arrepentirse

Pero de lo que sea obligatorio
Me confesaré.
Compungida.
Ante un sacerdote inalcanzable
que me salvará de la
condena eterna
si Dios quiere
si Dios no quiere,
que me salven mis hijos
que usaré como cadena para no caer en llamas
al infierno que más temo
el infierno de tu olvido

Confesarte y olvidarte será lo mismo.
Una gran cruz caerá desde tu pecho
para que yo trepe
y muera en ese calvario
de tu cuerpo.

Sólo lamento tanto esfuerzo
para tan poco pecado.
Lamento lo soñado
Las noches en vela en que no llamaste
La cuidad húmeda
que late en vano
los gemidos que ahogaste en la espera interminable

Grita
Con poemas que no escribiste
Grita
Que me vaya pronto
Si he de irme
Porque nunca he estado
Grita
En silencio imperturbable
Tu mundo perfecto no necesita redención
Mi mundo imperfecto
exige mi retorno
tras las puertas
que cerraré
por dentro
para que nunca
Ya
nunca
escriba poemas impropios.

Desde la muerte clamo en silencio
porque ha muerto
contigo
la poesía de los versos dulces
del amor ardiente
de la pasión arrebatada.

Amén


Fotografía: María José Puig


(De "Poemas Impropios", Autor: Ana V. Durruty)

jueves, 9 de junio de 2016

Poemas Impropios



Las letras
ya no son amistosas
me persiguen
con
abanicos
negros
para recordarme
que no
puedo
escapar
de la prisión del tiempo.

A través de este blog, por primera vez comparto en internet mi poesía. Y, aunque a mí me gustan muchos los poemas de amor, sé muy bien que no son mi fuerte como escritora.

Poemas Impropios es un libro que publiqué por primera vez el año 2012 y que circuló sólo entre un grupo reducido de amistades. Un poco por realismo y otro tanto por pudor.

Con esto de la novedad del blog estaba buscando el modo de compartir a través de ebooks y descubrí que existen muchos sitios en la web en que se pueden subir archivos en PDF y los convierten en libros digitales.

Ahora, cualquier persona en el ancho mundo, puede disponer de Poemas Impropios a través de Payhip y Sellfy, dos sitios de ventas on line que realmente son muy fáciles de usar y cuyo link está al costado derecho de esta entrada. ¡Un amigo que está en Arabia Saudita lo logró y ahora puede leer su ebook en Riad!

Estoy muy entusiasmada con esta experiencia de poder compartir muchos y variados procesos vinculados al hecho de ser escritora en nuestros días, y espero que sea entretenido y estimulante para quienes gustan de la literatura, y también que resulte útil para mis amigos creativos y creadores.

Más de ochocientas personas han visitado este blog en poco más de 48 hora, y me motivan a seguir esforzándome ¡Muchas gracias! Aquí les dejo otro poema y me mantengo alerta a la espera de sus comentarios, que siempre me alegran.

El cuerpo
este cuerpo que te anhela
no es más mi cuerpo
es tu cuerpo
tuyo
por derecho impropio
por hurto con engaño
por ilusión maldita
es tuyo

(De "Poemas Impropios". Autora: Ana V. Durruty)