El eucaliptos penetra las fosas nasales
Y atraviesa la memoria
Un latigazo enciende los sentidos
no hay piedad
el olvido se retuerce
escapa como tenca huidiza
El sol azul inclemente
observa con asco
la eternidad es su palacio y su destino
Los recuerdos pujan
tienen cinco décadas de
dulce espera
alumbran con dolor de primípara
espantados
gritan con voces mudas
torpes como latones azotados por el viento imprudente.
El valle gime
no hay agua que aplaque la pena
Frío frío como el agua del río
El mural escapó con sus hojas verdes
y las historias del abuelo.
Los años matan cada pavo real
y todo pájaro
de nombre olvidado.
Trinos, moscas y zumbidos
ahogan el silencio.
En las papilas bailan pequeños
secretos del pasado.
La sombra del sauce dibuja nuevas memorias.
El viento acaricia la piel aún
dormida.
No me mires con miedo,
dice la muerte.
La parafernalia de la vida sonríe.
Burda burla del destino.
Aquí y ahora sólo queda el
olvido.
Pimienta falsa.
Duerme sin memoria
sin culpa
migrante que retorna sin pasado a
su terruño de mentiras
infantiles piadosas.
Lo que fue ya no es.
Nunca fue.
Socos, Valle del Limarí, Chile, 21 de marzo de 2026.
Celebración del Día de la Poesía organizado por la Corporación Cultural Municipal del Limarí.
